Patxi Buldain desarrolla su trabajo en series muy amplias en las que va desplegando sus hallazgos plásticos y sus avances expresivos. Podemos descubrir diferentes etapas en su quehacer artístico, pero éstas, en constante progresión por un lado, son capaces por otro de convivir durante mucho tiempo para a continuación llegar al siguiente escalón. A la dificultad intrínseca de la obra de Buldain, demasiado ácrata para dejarse ordenar, se une la lógica limitación del espacio expositivo y sus propias peculiaridades espaciales, que también ejercen, con la autoridad que dictan los metros lineales de exposición, su presión selectiva. La muestra presenta un conjunto de 77 piezas, y a través de ellas se puede establecer una línea evolutiva que abarca obras desde 1954 hasta 2005. |